En los últimos días, mientras los residentes de Providence intentaban asimilar los horrores ocurridos en Brown el 13 de diciembre, otro tipo de horror se desarrollaba en las redes sociales. Surgió una ola de teorías conspirativas racistas y prejuiciosas que culpaban al islam, al “izquierdismo” y a la “ideología woke” por el tiroteo. Grandes cuentas conspirativas en Twitter/X llegaron a acusar a estudiantes inocentes de Brown de ser los autores o de estar involucrados, simplemente porque eran musulmanes o posiblemente participaban en la política progresista local.
Estas cuentas luego difundieron imágenes y nombres de estas personas por todas partes. Uno de los estudiantes señalados tenía una página en el sitio web de Brown que destacaba parte de su trabajo académico. Para evitar el acoso y el peligro potencial, Brown retiró esa página identificativa, y esa misma persona aparentemente eliminó algunas de sus cuentas en redes sociales. El estudiante posteriormente emitió un comunicado confirmando que recibió numerosas amenazas de muerte.
Al mismo tiempo, otras cuentas conspirativas comenzaron a afirmar que College Hill era un “vecindario musulmán” debido a la presencia de restaurantes y teterías de Medio Oriente. Algunos usuarios condujeron hasta el área del campus para “documentar” la situación y “entrevistar” a estudiantes que ya estaban profundamente traumatizados.
Como residente del vecindario Mount Hope, que colinda con el campus de Brown, ver esto en tiempo real fue tan aterrador como el propio tiroteo. No podía dejar de pensar en tiroteos pasados en los que personas musulmanas, judías y minorías raciales fueron atacadas.
Es nuestra responsabilidad social rechazar estas afirmaciones peligrosas y sin fundamento. Los promotores del odio no pueden quedar sin respuesta.




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